Beneficios sociales del deporte

En este blog hemos comentado ya numerosas veces los diferentes tipos de beneficios fisiológicos contrastados de la práctica de actividad física y deporte.

Sin embargo, muchos ignoramos que nuestro estado anímico y la forma en la que nos relacionamos con los demás y nuestro entorno, se ve afectado enormemente por la práctica deportiva.

Nueva Mentalidad

Partiendo de lo observable a simple vista, aquellos individuos que participan en deportes de equipo o acuden a centros de entrenamiento, suelen desarrollar fuertes vínculos emocionales con sus compañeros de actividades.

Esto hace que se trascienda el enfoque deportivo y de rendimiento o la mejora de la salud física, buscando relacionarnos con aquellos por los que sentimos simpatía y con los que disfrutamos compartiendo nuestro tiempo.

Incluso en aquellos que se limitan a entrenar por su cuenta, observamos que también estos desarrollan tendencias a utilizar el deporte como forma de evasión del estrés y otros elementos de su rutina que consideran desagradables.

Todos hemos sentido en más de una ocasión esa sensación de que el tiempo pasa más rápido cuando nos encontramos haciendo algo por voluntad propia y no como imposición, como se da en la práctica deportiva.

Cambios perceptibles

Si queremos destacar aspectos que inciden de forma determinante en cómo nos relacionamos con los demás, y que además se ven notablemente mejorados gracias a la práctica deportiva, podemos hacerlo con los siguientes:

  1. Te ayuda a perder la vergüenza a los primeros encuentros con otras personas.
  2. Te ayuda a encontrar personas con intereses similares a los tuyos.
  3. Te hace más organizado y mejora tu memoria debido a la creación de nuevas rutinas.
  4. Te produce satisfacción personal debido a los logros que cumples entrenando.
  5. Te hace salir de tu zona de confort y establecerte nuevas metas en tu vida.

Parece algo evidente, pero algo tan simpe como reorganizar nuestra rutina e introducir esas pocas horas de entrenamiento en nuestro día a día, nos hace cambiar por completo la forma en la que nos desenvolvemos con nuestro entorno.

Los beneficios físicos y psicológicos que experimentamos no tardan en aparecer y la forma en la que nos percibe la gente cambia completamente, desarrollando una nueva imagen más positiva en nosotros.

Desde un control postural mejorado, a la reafirmada seguridad con la que realizamos las tareas diarias, se vuelven todas ellas características perceptibles para quién ya nos conoce; y una buena presentación para quién acaba de hacerlo.

Incidencia según la Edad

Si nos trasladamos a sus efectos según la edad del practicante, también observamos como el desarrollo cognitivo y las capacidades de socialización de los niños se ven ampliamente beneficiadas con una introducción temprana en la actividad física y el deporte.

No es de extrañar pues nos encontramos ante una etapa crucial en el crecimiento, dónde nos impregnamos de las personas que nos rodean y aprendemos debido a la imitación y al uso continuado de nuestro cuerpo.

Continuando con esta simplificación de las complejas investigaciones desarrolladas en torno a esta materia, en el extremo opuesto encontramos a las personas de edad avanzada, asociadas tristemente a la fragilidad y el deterioro tanto en sus capacidades cognitivas como en sus habilidades sociales.

Es evidente que la soledad y el sentimiento de verse incapaz de afrontar tareas previamente cotidianas, conduce la salud mental a un declive notable y progresivo.

Que estas personas mayores se rodeen de otras personas de su edad en actividades dirigidas, haciendo amistades y reanudando la interacción social, es en ocasiones el beneficio principal más allá de la mejora del estado de salud asociado a la práctica deportiva.

Aunque en estos colectivos los beneficios comentados sean predecibles y casi evidentes, no podemos olvidar como cualquier individuo puede sufrir un deterioro en su salud mental. afortunadamente la importancia que se le está otorgando a estas patologías en nuestra sociedad ha ido en aumento.

Entrenamientos Terapéuticos

Lejos de trasladarnos a el uso de terapia y la necesidad de profesionales que diagnostiquen y velen por este tipo de condiciones mentales, algo tan simple e inocuo como la actividad física puede mitigar los efectos que enfermedades, que, como la tristemente común depresión, pueden causar en todos nosotros.

Socializar, liberar estrés, reducir dolor crónico, disfrutar del aire libre, todos síntomas que afectan de forma saludable a nuestro estado mental, se suman a los recursos de profesionales y de la medicina tradicional para combatir problemas de naturaleza mental.

Si quieres cambiar tu rutina e introducir el deporte y la actividad física como un nuevo agente beneficioso para tu salud mental, desde CuboFit te proporcionamos un entorno seguro, de calidad y confianza para practicar tu entrenamiento funcional en compañía mientras disfrutas del aire libre.

No pierdas la oportunidad de mejorar tu día a día en nuestro gimnasio portátil, y comienza a experimentar los beneficios de un estilo de vida saludable mientras te entrenas con nosotros.Puedes consultar tu CUBOFIT más cercano aquí.

Y no lo olvides, en CUBOFIT estamos contigo.

Consejos para iniciarse en el mundo del running

¿Quieres empezar a correr? ¡Tienes que leer este blog!

Consideraciones Previas

El running no ha parado de crecer desde sus inicios en los años 70, sumando adeptos década tras década de forma constante. A la hora de calzarse las zapatillas por primera vez y comenzar nuestra nueva etapa como runner, es normal que podamos sentirnos inseguros en cual debe ser la forma correcta de hacerlo.

En lo que respecta al Running, como cualquier otra disciplina deportiva, el iniciado debe seguir una recomendaciones que aunque en muchos casos resultan elementales y de sentido común, debido a la inexperiencia tendemos a obviar, o simplemente nos resultan desconocidas.

Como breves mandamientos para el más principiante de los corredores, tratándose de consideraciones sencillas y breves, podemos considerar estos 8 consejos para empezar a correr:

  1. Empieza con intervalos cortos, busca mejorar tu rendimiento no agotarte hasta la extenuación.
  2. No empieces demasiado rápido, busca metas razonables y distancias en la que te encuentres cómodo/a.
  3. El cuerpo necesita recuperarse, revisa tus horarios y descansa lo máximo posible entre tus sesiones.
  4. Corre tranquilamente y con pasos cortos, no te compares ni trates de superar marcas olímpicas.
  5. Escoge la superficie adecuada, el asfalto y la arena no tratan tus pies de la misma forma.
  6. Que el flato no sea un obstáculo, cuida tu ritmo y gestiona el esfuerzo de forma gradual.
  7. Cuida tu cuerpo, equilibra tu dieta y abandona malos hábitos de tu rutina.
  8. Haz entrenamientos cruzados, es decir, acompaña el running con entrenamiento funcional y de fuerza.

Pese a estos consejos generales, el aspecto más importante es cuidar siempre nuestra salud y evitar correr riesgos innecesarios, pues aunque no lo parezca, cualquier actividad física, por sencilla que parezca, suponen un coste y un esfuerzo sobre nuestro cuerpo que debemos valorar y medir correctamente.

A la hora de convertirte en Runner, no puedes calzarte las zapatillas y echarte a corrercomo un loco porque esta aventura se puede convertir en todo lo contrario si no tienes la suficiente información o las pruebas médicas pertinentes que te confirmen que puedes hacerlo sin peligro.

Decálogo del Corredor Iniciado

Después de tener el consentimiento médico, tus zapatillas de running y tu ropa de entrenamiento a punto, es el momento de salir de casa y comenzar a acumular kilómetros. Queremos ayudarte proponiéndote este decálogo de recomendaciones, que creemos te pueden guiar en tus primeros meses como corredor:

1- Toma la iniciativa

Deja de darle vueltas. La mejor forma de empezar es atarse los cordones de las zapatillas de running y correr. Una y otra vez, hasta convertirlo en un hábito.

2- Controla tu estado físico

Sea cual sea el motivo que te lleve a correr es totalmente válido, pero también hay que saber si nuestro cuerpo está lo suficiente preparado para ello, evitaremos así lesiones y posibles problemas de salud que nos impidan correr.

3- Gestiona tus horarios

Si te resulta complicado integrar en tu rutina la obligación de correr, piensa en el entrenamiento como en una reunión importante. Si no es suficiente busca un compañero (o todo un grupo). Así la motivación será aún mayor cuando compartas la pasión por lo que te gusta. 

4- Prepárate y bien

Compórtate como un auténtico corredor desde el primer día: dedica tiempo al calentamiento y al enfriamiento. “Si calientas bien resulta mucho más fácil tanto arrancar a correr como resistir”.

5- Recupera y realiza estiramientos

Después de cada carrera, tómate tu tiempo para realizar tus estiramientos estáticos para que el músculo se relaje y comience a regenerarse poco a poco.

6- Planifica tus rutas

Descubrir nuevas zonas te animará, porque puedes explorar diferentes destinos y también probar distintas superficies. lo mejor para los principiantes es ir combinando varias: asfalto, pistas de tierra, hierba, cintas de correr o cualquier alternativa a tu alcance.

7- Controla tu progresión

Llevar un sencillo diario de carrera te facilitará seguir con detalle los objetivos que has conseguido y comprobar lo que te viene bien y lo que no. 

8- Comparte tu afición

Entrenar con alguien aumenta las posibilidades de hacer todas las sesiones. Además, saber que hay una persona esperándote es la razón perfecta para no quedarte en casa.

9- Motívate constantemente

Cuando sientas tentación de dejarlo, te vendrá bien recordar por qué lo haces. Si eres principiante, piensa en qué te impulsó a correr. Sea lo que sea, tenlo muy presente y conviértelo en una motivación para seguir corriendo.

10- Mentalízate y crea tu nueva rutina

Recuérdalo siempre. Da igual el tiempo que le dediques a correro que intercales periodos de marcha entre los tramos de carrera. “Con que tengas el hábito de correr y poner un pie delante de otro, ya eres corredor.

Entrenamiento Complementario

Una vez te hayas aclimatado a este nuevo deporte, deberías complementar tus rutinas de carrera con entrenamientos funcionales. Esto no solo va unido a la búsqueda del rendimiento sino que también resulta una metodología de entrenamiento clave a la hora de prevenir lesiones y evitar los efectos adversos fruto de un prolongado esfuerzo corriendo.

Realiza ejercicios sencillos que no requieran de grandes pesos adicionales y asegúrate de ser guiado por un técnico deportivo de confianza haciendo que tu desempeño como corredor mejore, adaptando tu cuerpo al esfuerzo y utilizando este entrenamiento de fuerza como base de tu condicionamiento físico.

Si además quieres que este entrenamiento complementario se desarrolle al aire libre al igual que tus sesiones de running, CUBOFIT supone la unión de ambos factores en una instalación portátil que te permitirá desarrollar tus capacidades funcionales en las mejores condiciones.

Compagina el running con el entrenamiento funcional, saca la mejor versión de ti mismo y desarrolla todo tu potencial como corredor de la mano de CUBOFIT.

Encuentra tu #CUBOFIT más cercano aquí. Y si no quieres perderte ninguna novedad, puedes seguirnos en nuestras redes sociales @cubofitoficial.

Efectos del Deporte en Adultos Mayores

Uno de los grandes colectivos olvidados por el mundo del fitness, e ignorados en ocasiones cuando tratamos la actividad física y el acondicionamiento fruto de los programas de entrenamiento, se trata sin duda del de los adultos mayores.

Como sociedad, tendemos a tratar a estas personas mayores como individuos frágiles que deben moverse lo menos posible y evitar a toda costa cualquier tipo de actividad que suponga un perjuicio para su delicada forma física.

Esto se convierte en una contradicción, pues es la propia inactividad física uno de los mayores contribuyentes a que produzca esta fragilidad en un primer momento, deteriorando el cuerpo, y empeorando su condición física progresivamente si esta situación de inacción se mantiene.

Adaptación del entrenamiento

Es de común conocimiento que la practica de actividad física, el ejercicio y el deporte suponen una probada mejora de la salud física y consecuentemente del bienestar.

Sin embargo fallamos a la hora de trasladar y adaptar las metodologías a las personas mayores, más por desconocimiento y temor a lesiones, que por falta de conocimientos técnicos e investigaciones teóricas sobre la materia.

Si tomamos las recomendaciones de la OMS, a muchos sorprenderá o asustará incluso que se recomiende que los adultos mayores, de más de 65 años, dediquen 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas; o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.

Beneficios Comprobados

Si profundizamos más en estos beneficios, podemos tomar tres grandes aspectos del bienestar en los que destacar el beneficio producido por la actividad física: la salud mental, las capacidades funcionales y las capacidades cognitivas.

La salud mental se ha demostrado como una gran beneficiada del ejercicio físico, como ya hemos tratado en otras ocasiones, produciendo mejoría de la depresión en adultos mayores en concreto; con mayor evidencia a corto plazo (3 meses) y con trabajos de fuerza a alta intensidad y ejercicios aeróbicos.

Los beneficios percibidos confirman que el ejercicio en el adulto mayor contribuye a:

  • Disminuir dolores, calambres y entumecimientos. Se conoce que el ejercicio induce analgesia, caracterizada por una disminución de la respuesta a un estímulo doloroso durante y después de una sesión de ejercicio.
  • Resulta provechoso el fortalecimiento de las piernas y el cuerpo en general y el aumento de la seguridad ante las caídas, fenómeno frecuente y peligroso en este tipo de población; por lo tanto, contribuye a mejorar la calidad de vida.
  • Mejora el estado de ánimo y ofrece distracción. El adulto mayor es propenso a sufrir depresiones y pérdida de la autoestima. Con la práctica de ejercicios se contribuye a la salud mental y se favorece la interacción social del adulto mayor con su comunidad.

La actividad física también está siendo reconocida como un factor altamente protector de las funciones cognitivas en el envejecimiento, y se establece, en la actualidad, como una estrategia psicosocial prometedora para la protección de las facultades cognitivas.

En conjunto, los estudios elaborados al respecto indican que un mayor índice de actividad física se relacionaría con un menor deterioro de las funciones cognitivas en adultos mayores sanos y con deterioro cognitivo ya manifiesto.

Incorporación a la Rutina

Debido a lo anterior, entendemos que un entrenamiento funcional adaptado, debe convertirse en parte de la rutina diaria de este colectivo, no solo como método de prevención del deterioro, sino para mitigar y hacer más ameno el proceso de envejecimiento en general.

Con CuboFit, el material vanguardista disponible, unido a la presencia de un técnico deportivo cualificado; se aúnan las características perfectas para convertir esta instalación portátil en una opción más que válida para que los mayores realicen actividad física y cumplan con las recomendaciones que hemos tratado.

No dejemos que nuestros prejuicios priven a este colectivo de mejorar su calidad de vida, la actividad física y el deporte es un derecho fundamental y una necesidad para las personas mayores, que merecen de toda la atención y cuidados que se les pueda proporcionar.

Desde CuboFit y Ebone trabajamos día a día para ofrecer la mejor posibilidad a la hora de disfrutar de la actividad física, con la garantía de profesionalidad que no solo harán que mejores tu bienestar, sino que harán que disfrutes de la totalidad del proceso de un entrenamiento adaptado a cada usuario.

El Deporte y la Salud Mental

¿Crees conocer todos los beneficios del deporte sobre tu día a día?, ¡desde CUBOFIT te invitamos a descubrir como tu salud mental se puede ver beneficiada gracias a tus hábitos de actividad física!

La salud mental en nuestra sociedad

Qué el deporte es beneficioso para nuestra salud es algo plenamente conocido por cualquier individuo, todos somos conscientes de su destacado papel para mantener un estado físico saludable y de bienestar. No obstante, tendemos a olvidar un importante elemento que también se ve afectado por la práctica deportiva.

Como sociedad, banalizamos constantemente la salud mental de múltiples formas, restándole importancia e ignorándola en ocasiones.

Más allá de mantenerse escondidos, estos problemas cuando son admitidos y correctamente evaluados como perniciosos para nuestra vida diaria, suelen ser tratados con medicina clásica como única alternativa.

La prescripción de medicamentos y la terapia, así como demás tratamientos médicos, son más que válidos y recomendables métodos de combatir afecciones en nuestro estado mental.

Sin embargo, olvidamos como algo tan básico como la actividad física y la práctica deportiva pueden contribuir sobremanera a mejorar la situación mental en la que nos encontremos.

No estamos hablando de utilizar el deporte como escapismo y el agotamiento físico como una forma de evadir esos problemas, es la propia práctica del deporte la que se vuelve terapéutica y sirve para atajarlos.

Las investigaciones al respecto son claras, debemos reflexionar sobre el papel del deporte en la salud mental y las oportunidades que brinda para la mejora del subconsciente.

Esto no solo se produce de manera espontánea, sino que también deben ser actividades conscientemente planificadas, para el desarrollo del rendimiento, el desarrollo personal y social de los deportistas y practicantes amateur.

La sociedad, y la psicología del deporte en particular, enfrentan el reto de trabajar en el desarrollo de nuevas miradas que permitan el fortalecimiento de recursos alternativos para fomentar nuevas formas de bienestar.

Beneficios probados

Algunos de los beneficios probados y más destacados sobre la salud mental que aporta la actividad física son los siguientes:

  • Alivia y reduce el estrés.
  • Mejora las relaciones sociales.
  • Aumenta la autoestima.
  • Alivia la ansiedad.
  • Mejora nuestra conducta.
  • Ralentiza y previene el deterioro cognitivo.
  • Aumento de la memoria.

Su incidencia en jóvenes deportistas

El colectivo de estudiantes por ejemplo, correspondiente normalmente con los jóvenes, se detecta como el más sensible a sufrir alteraciones en su salud mental ante las adversidades, pero sus hábitos deportivos, si están muy consolidados, les ayudan a contrarrestar ese riesgo, incluso en las situaciones de confinamiento que hemos vivido recientemente.

Podemos concluir que las personas físicamente activas son más capaces de desarrollar actitudes de resiliencia. El establecimiento de rutinas de ejercicio físico también beneficia los hábitos diarios, como la alimentación y ayudan a afrontar adversidades como la fatiga pandémica.

De especial importancia resulta el factor socializador al practicar esta actividad física en grupo, por lo que propuestas como las que hacemos desde Cubofit suponen un aspecto clave con sus entrenamientos grupales.

La experiencia del confinamiento que hemos vivido recientemente resulta tan impactante, que nos sirve de ejemplo para que entendamos el deporte como un recurso vital y que convierte a la actividad física en la medicina más barata.

Entrenamiento Funcional en vacaciones: tu mejor compañero de viaje

¿Quieres una forma fácil de realizar ejercicio lejos de la rutina? ¡Haz que el entrenamiento funcional viaje contigo estas vacaciones!

Cuando llega el verano y nuestras merecidas vacaciones, tendemos a dejar de lado el ejercicio físico como si se tratase de una molestia a evitar más, sobre todo por el inconveniente que supone la práctica deportiva en caso de que viajemos o no dispongamos de nuestros centros de entrenamiento habituales.

Una de las soluciones para esta situación y que supone una de las mayores tendencias del mundo del fitness actualmente, es el entrenamiento funcional, una metodología de práctica deportiva que se caracteriza por su rapidez, eficacia y ausencia de necesidad material deportivo.

La clave a la hora de llevar este tipo de entrenamiento con nosotros en el equipaje reside en su adaptabilidad. Cualquier persona puede elaborar rápidamente una rutina de unos cuantos ejercicios que trabajen la totalidad del cuerpo y que no requieran de máquinas de gimnasio o pesos adicionales.

En su mayoría, el entrenamiento funcional consiste en ejercicios sencillos que no necesitan de una gran habilidad técnica y que pueden ser realizados por la gran mayoría de la población, pudiendo incrementar la dificultad del entrenamiento simplemente variando el número de repeticiones y tiempos de ejecución, por ejemplo.

Como no necesitamos material y podemos realizar la mayoría de ejercicios con nuestro peso corporal y sobre cualquier superficie, garantizamos que hasta el suelo de la habitación del hotel o la arena de la playa se conviertan en nuestro espacio de entrenamiento.

No obstante, cabe considerar que en muchos casos tenemos opciones de realizar deporte que desconocíamos previamente, en el caso de CUBOFIT, te ofrecemos la oportunidad de realizar tu entrenamiento funcional al aire libre, contando con la garantía de contar con un material de calidad y el asesoramiento de un técnico deportivo profesional y cualificado.

Si tienes la mala suerte de no tener opción de acudir a nuestros gimnasios portátiles, o si no estas familiarizado con el entrenamiento funcional y necesitas unas nociones básicas de ejercicios y estructura, te presentamos la siguiente propuesta para que no tengas que empezar desde cero:

Circuito 1 – 3 series x 30 s cada ejercicio

– Lunge/ zancada hacia atrás: paso amplio, talón despegado del suelo, buscando los 90 grados en ambas rodillas.

– Pose de V: tumbado en el suelo boca arriba, levantar al mismo tiempo los brazos y las piernas estirados.

– Climbers: en posición de plancha buscar nuestro pecho con las rodillas de forma alterna.

Circuito 2 – 3 series x 30 s cada ejercicio

– Push-ups: con o sin rodillas en el suelo, manos a la altura de los hombros.

– Crunch/ Abdomen: rodillas por encima de las caderas, separar la parte alta de la espalda sin tirar del cuello ni separar la lumbar del suelo.

– Skipping/ rodillas al pecho: de pie, tronco recto, levantar las rodillas al pecho de forma alterna para subir rápidamente las pulsaciones.

Una vez hemos conformado una rutina adecuada y nos disponemos a hacer uso de ese hueco en nuestras vacaciones para la práctica deportiva, no debemos olvidar que factores como las altas temperaturas y la hidratación se vuelven aún más determinantes durante los meses estivales.

En caso de que ya hayas decidido que no quieres perder tu forma física ni tu rutina de entrenamiento mientras disfrutas de las vacaciones, aquí tienes unos consejos para compaginar tu entrenamiento funcional con las vacaciones veraniegas:

1. Planificar tus entrenamientos

Trata de improvisar lo menos posible tus rutinas para conseguir una periodicidad y establecer rápidamente una adaptación al entrenamiento, evitando situaciones de excesos de cargas o esfuerzos inesperados que unido a factores como deshidratación o temperaturas puede darnos algún susto con un golpe de calor.

2. Entrenar lo justo y necesario

Unido a la necesidad de tomar las vacaciones como una forma de descanso frente al ajetreo de la vida diaria, debemos tomar nuestras sesiones de entrenamiento funcional como un accesorio no esencial de nuestras vacaciones. Un trabajo necesario solo para mantener nuestra forma física en una situación de inactividad que no se extenderá de forma prolongada en el tiempo.

3. Viajar con ropa deportiva

Pese a no requerir de ningún material deportivo específico, contar con unas buenas zapatillas y ropa cómoda y transpirable garantiza que realicemos los ejercicios con la mayor comodidad posible y evitemos sudar en exceso o tener molestias innecesarias durante el ejercicio.

4. Entrenar de forma amena y entretenida

La variabilidad y cantidad de ejercicios disponibles puede resultar abrumadora, pero también supone una oportunidad para probar ejercicios nuevos e interesantes o simplemente confeccionar rutinas con ejercicios que te diviertan.

5. Tener una buena hidratación

No podemos dejar de recordar que realizar actividad física en verano supone un riesgo de padecer deshidratación, golpes de calor, mareos y otras situaciones peligrosas si no tenemos en cuenta mantenernos hidratados a lo largo de nuestras sesiones.

6. Evitar entrenar a altas temperaturas

Evitar las hora de mayor calor, que suelen corresponderse con el período de 12 de la mañana a 4 de la tarde, es fundamental para hacer el entrenamiento ameno y llevadero. Aunque pueda costar madrugar durante nuestras vacaciones, debemos tomarnos estas horas vespertinas como el momento ideal para ejercer nuestra pasión por la actividad física.

7. Mantener una buena motivación

Ocupar nuestras vacaciones con algo más que relajamiento y fiestas, con comportamientos poco saludables en muchos casos, es fundamental si queremos mantener un estilo de vida saludable o simplemente que retomar nuestra rutina de ejercicio cotidiana no sea tan difícil a la vuelta de nuestras vacaciones. Nuestro compromiso con nuestra salud debe mantenerse pese a que se nos antoje desconectar de cualquier esfuerzo al que estamos acostumbrados.

8. Ser paciente y disfrutar

Pese a lo anterior, estas rutinas deben ser complementarias a una alimentación saludable, descanso y demás componentes comunes de cualquier metodología de entrenamiento. No trates de hacer sobreesfuerzos compensatorios por las típicas barbacoas veraniegas, ni emplees todo tu esfuerzo a unas temperaturas extremas en agosto. La dedicación y periodicidad son más que suficientes durante esos pocos días de vacaciones que estarás separado de tu instalación y profesionales deportivos de confianza.

Embarazo y deporte

Estoy embarazada ¿puedo hacer deporte?, ¿supone un riesgo? y … ¿Qué deporte, cómo y cuándo?

Si te has hecho en algún momento esta pregunta, quédate y consigue una información de utilidad con la que podrás resolver tus dudas acerca del embarazo y deporte.

Entrenar durante el embarazo

Cada vez son más las mujeres que se animan a continuar o empezar a practicar deporte estando embarazadas. Son muchos los estudios que confirman los beneficios de la actividad física durante la gestación, siendo los siguientes ejemplos algunos de ellos: 

  • Mantenimiento de un peso adecuado y saludable.
  • Menor dolor lumbar percibido.
  • Niveles de glucosa controlados, estables, y por tanto menor riesgo de diabetes gestacional.
  • Beneficios psicológicos adicionales: aumento de autoestima, estado de ánimo estable, sensación de relajación, etc. 

El ejercicio puede proporcionar beneficios tanto a mujeres que decidan continuar con su práctica habitual de entrenamiento, como a las que empiezan a practicar actividad física a raíz del embarazo. 

Sin embargo, siempre hemos de tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo es diferente y por tanto los riesgos que pueden presentar durante el proceso son únicos en cada caso. Es por ello que se recomienda encarecidamente realizar actividad física controlada por un experto graduado en CCAFD; y realizar de forma simultánea un control y seguimiento por parte de su médico y ginecólogo durante todo el proceso del programa de entrenamiento. 

Además, cada mujer ha de seguir un programa de ejercicios individualizados y específicos. No se determina por tanto un entrenamiento tipo a seguir, lo que sí se recomienda como mínimo en la gran mayoría de casos es realizar al menos 5 días de actividad física a la semana, con al menos 30 minutos de actividad física de intensidad moderada. 

¿Qué ejercicios/deportes hemos de descartar?

Todos que supongan riesgos de impactos o presión sobre el feto. 

¿Debemos dejar de hacer abdominales?

La respuesta es NO.  Cómo ya sabemos, la distensión muscular asociada a la gestación es obvia y el tener una buena base abdominal también dependerá la recuperación de la figura previa. Podríamos pensar que los ejercicios de fortalecimiento del abdomen están totalmente prohibidos durante estos nueve meses, pero no es así. Lo que sí hay que remarcar es que se debe de tener cuidado. Debemos de evitar las planchas y los crunch abdominales ya que activan los rectos y aumentan la presión abdominal. Sin embargo, se recomiendan los abdominales que activan la musculatura interna como el transverso y los oblicuos internos. 

Por otro lado, el tipo de actividades a desarrollar debería tender a la mejora de la resistencia aeróbica, la fuerza muscular leve, el equilibrio y la coordinación motriz, la flexibilidad y el trabajo del suelo pélvico.

Recomendaciones sobre el ejercicio:

1. Es importante recordar que el ejercicio físico durante el embarazo debe tener un carácter regular, nunca ocasional. 

2. Se debe evitar los ejercicios de tipo hipopresivo durante todo el proceso de gestación. 

3. Se recomienda por norma general no utilizar actividades de impacto. 

4. Se debe procurar mantener antes y después de la actividad una adecuada ingesta de líquidos. 

5. Todas aquellas actividades o deportes que potencialmente supongan un riesgo de caída o traumatismo deben ser evitadas. 

6. En cuanto a las condiciones ambientales de la práctica física, se debe tener especial precaución con las elevadas temperaturas ambientales o ambientes muy húmedos con el objeto de evitar cuadros de hipertermia (temperatura corporal superior a 38º C). 

¿Embarazo y deporte? Claro que sí, siempre y cuando no exista ninguna contraindicación y siguiendo las pautas de un profesional médico y de la actividad física

Ejemplo de Programa de Entrenamiento TFG – UGR (Autora: Manzano Soler, Irene)

EJEMPLO SESIÓN 1 : ENTRENAMIENTO FUNCIONALEmbarazo y deporte
Tipo de trabajo Series, repeticiones, duración y descansosEjercicios
Trabajo de fuerza3 series de 15 repeticiones con descansos de 1’ entre series y 3’ entre ejercicios, carga moderada.Puente de glúteo + aducción para evitar tensor de la fascia lata. 

Remo en TRX + retroversión al final de la fase concéntrica para reducir dolores de espalda por hiperextensión lumbar. 

Monster walk glúteo medio. 

Adaptación a patrón cotidiano: coger el balón medicinal del step en peso muerto + dejarlo rodar sobre el hombro para activar extensores y control postural + coger el balón en sentadilla. 

Lanzamiento frontal de balón medicinal a la pared.

Dead bug + activación dorsal y abdominal con goma (músculos implicados durante el parto).
Trabajo aeróbicoTabata de :20 segundos de trabajo10’’ de descanso 8 ciclosLanzamiento explosivo de balón medicinal al suelo + patrón de sentadilla. 
Vuelta a la calmaEstiramientosTrapecio y elevador de la escápula, pectoral, dorsal y cuadrado lumbar, cuádriceps (retroversión), isquiotibiales (anteversión), tríceps sural.

Liberación miofascial plantar.
EJEMPLO SESIÓN 2 : ENTRENAMIENTO FUNCIONALEmbarazo y deporte
Tipo de trabajo Series, repeticiones, duración y descanso Ejercicios
Calentamiento Liberación miofascial a través de foam roller. Incidir en los puntos de dolor a través de pelota de automasaje (mayor presión) 

Activación de suelo pélvico decúbito supino. 3 series 10 x contracciones de 3 segundos + 3 segundos de relajación. 1’ de descanso entre series.

Movilidad junto con el uso del fitball para reducir el dolor de espalda (Yan et al., 2014) 

Movilidad lumbopélvica en anteversión y retroversión (plano sagital). 

Movilidad lumbopélvica en basculaciones-círculos (plano frontal). 

Activación de flexores profundos del cuello con maniobra de doble mentón.

Movilidad de la cintura escapular retracción protracción. 

Movilidad de la cintura escapular rotación externa (no money).

Respiraciones torácico – diafragmáticas.

Activación abdominal a través de hollowing (abrazo al bebé). 

Activación abdominal + suelo pélvico a través de aducción y elevación de brazos. 

Bird dog.
Trabajo de fuerza3 series de 15 repeticiones con una velocidad 2:2, descansos de 1’ entre series y 3’ entre ejercicios, con una carga moderada en una escala 7/10. Ejercicio combinado de glúteo en función de extensión de cadera + glúteo medio de apoyo a través de foam roller.

Tracción unilateral con goma desde zancada. 

Peso muerto monopodal con kettlebell contralateral + glúteo en función de extensión de cadera.

Adaptación a patrón cotidiano: coger kettlebell del suelo en sentadilla + dejar kettlebell en el escalón a través de peso muerto. Control en el patrón rotacional a través de hollowing.

Lanzamiento frontal de balón medicinal al entrenador + recepción de balón en varios planos.

Activación abdominal a través de hollowing para la anti rotación en la recepción. 
Trabajo aeróbico. 20’’ de trabajo, 10’’ de descanso x 8 ciclos. Empuje al trineo 
Vuelta a la calmaEstiramientos Trapecio y elevador de la escápula, pectoral, dorsal y cuadrado lumbar, cuádriceps (retroversión), isquiotibiales (anteversión), tríceps sural, liberación miofascial plantar.

En resumen, ¿puedo hacer deporte estando embarazada?

Para finalizar decir que, por norma general y, a no ser que haya una contraindicación en el embarazo, una mujer embarazada que ya hiciera deporte antes puede continuar con sus rutinas de entreno durante el embarazo siempre que evite ejercicios en los que se produzca presión en la zona abdominal y se adapten los ejercicios y cargas que sean necesarios.

En el caso de alguien que no hiciera deporte antes del embarazo, las recomendaciones son las mismas a seguir que para personas no embarazadas, siempre adaptando ciertos ejercicios, sobre todo al ir avanzando en las semanas de gestación.

En ambos casos, se recomienda que se realice un seguimiento médico de los ejercicios y que los entrenamientos estén controlados por un profesional de la actividad física.

Practica deporte siempre bajo la supervisión o recomendación de un profesional de la actividad física

Si quieres conocer más acerca de la práctica de actividad física en diferentes poblaciones no te pierdas todos nuestros blogs. Así como puedes seguirnos en redes sociales para no perderte nada.

Deporte y altas temperaturas: Precauciones y recomendaciones

El verano está a la vuelta de la esquina, pero las temperaturas ya han comenzado a subir. ¿Quieres saber si puedes practicar deporte con altas temperaturas?¡Quédate y te lo contamos!

La respuesta es SÍ, podemos practicar deporte lo único que hay que elegir bien la disciplina deportiva que más se adecue a nuestra edad, características físicas y al estado de forma en el que nos encontramos, además debemos de modificar la intensidad y el volumen de carga.

Precauciones y recomendaciones a tener en cuenta

Tener en cuenta la importancia de una buena aclimatación y una correcta hidratación.

La deshidratación durante la práctica deportiva es frecuente debido a que la cantidad de líquidos ingerida por algunos deportistas no es la suficiente como para reponer la perdida de agua y electrolitos que se producen a través del sudor durante el entrenamiento. La deshidratación no solo va a producir una disminución en el rendimiento físico, si no que también aumenta el riesgo de lesiones y puede llegar a provocar un golpe de calor poniendo en riesgo la vida del deportista. Los líquidos que se tomen deben de aportar sales minerales e hidratos de carbono de rápida absorción.

Además es muy importante mantener los niveles térmicos corporales adecuados, esto lo conseguimos haciendo uso de una correcta equipación deportiva que permita la rápida evacuación del sudor. Elige siempre ropa transpirable, fresca y de colores claros. También debemos refrescarnos constantemente, mejor aún si tenemos la posibilidad de darnos baños en el mar o piscina.

No olvides proteger tu cabeza con gorras y así como utilizar protección solar mayor a 30FPS.

Practicar deporte en las horas correctas.

Elegir las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde para hacer deporte, puesto que son las horas más frescas del día. Elegir realizar deporte al aire libre o en recintos o pabellones con buena climatización y una ventilación adecuada.

Mantener una dieta rica en frutas y verduras frescas.

La alimentación desempeña un importante papel y es recomendable la ingesta de verduras y frutas ricas en nutrientes y que ayuden a la hidratación. Para ello, puedes consultar que frutas y verduras están de temporada  ya que será alimentos más frescos, con más sabor y nutrientes y con un mejor precio en el mercado.

Realizar un seguimiento médico adecuado y entrenar de la mano de un profesional.

Durante cualquier época del año es fundamental realizar reconocimientos médicos previos a la práctica deportiva, pero la cobra mayor importancia en esta época del año.

Tanto si padeces de cualquier tipo de enfermedad como si no, realizar deporte con altas temperaturas puede ser un riesgo, y por tanto es importante tener al día las todas las pruebas médicas así como mantener un control por parte de un especialista.

Importante también contar con un profesional titulado del entrenamiento que pueda adecuar nuestros entrenos a la enfermedad, lesión o afección que tengamos.

Elegir deportes acuáticos

Siempre que podamos y tengamos la oportunidad de practicar deportes en el medio acuático sería conveniente elegir esta opción. La natación, la gimnasia en el agua, el paddle surf, wind surf, kayak o diferentes disciplinas de vela pueden ser opciones muy completas y variadas.

También puedes elegir hacer tus entrenamientos en la orilla de la playa y para ello #Cubofit te lo pone fácil, conoce qué cubofit tienes cerca y entrena en un lugar idílico con monitores expertos. Conoce sus ubicaciones aquí.

Por último, el verano es una época ideal para continuar con la práctica deportiva, disfrutar y mantenerse activo. Pero, es fundamental respetar unas recomendaciones básicas para proteger tu salud.

Ahora que ya las conoces recuerda practicar deporte de forma segura y mantente activo también en vacaciones, tu cuerpo, tu salud y tu mente te lo agradecerán, y será una buena forma de desconectar, socializar y disminuir los niveles de estrés del día a día.

 

Recomendaciones mundiales de Actividad Física para la salud

¿Quieres conocer qué es la actividad física, que tipos existen, cuáles son sus beneficios y cuanta has de realizar según la edad que tengas?

Si quieres saber más al respecto, sigue leyendo y te daremos todas las respuestas. 

Tipos de actividad: 

  • Aeróbica: Actividad en la cual los grandes músculos del cuerpo se mueven de manera rítmica durante un periodo de tiempo sostenido. Ejemplos:  Correr, caminar, nadar, o montar en bici. La actividad aeróbica tiene tres componentes: Intensidad,  frecuencia y duración.
  • Fortalecimiento muscular: Actividad física que incluye ejercicios que incrementan la fuerza, la resistencia y la masa de los músculos del cuerpo. Ejemplos:  Uso de bandas de resistencia, ejercicios con el peso corporal y levantamiento de pesas, entre otros. La actividad de fortalecimiento muscular se mide por la intensidad (dividida en moderada o vigorosa), frecuencia, series y repeticiones de esta.
  • Fortalecimiento óseo: Actividad física que produce un impacto en los huesos, lo cuál promueve el crecimiento y fortalecimiento de estos. Son actividades donde el impacto o los cambios de sentidos rápidos, entre otros, están presentes como por ejemplo: correr, saltar a la comba, levantar pesas o practicar deportes colectivos tales como fútbol, baloncesto, balonmano, etc.

Actividad física recomendada según el grupo de edad. 

Niños de 3 a 5 años

Estos han de estar activos todo el día para promover su crecimiento y desarrollo. 

Niños y adolescentes de 6 a 17 años

Los niños y adolescentes que se encuentren en este rango de edad deberán de realizar mínimo 60 minutos de actividad física moderada o vigorosa diariamente. Esta actividad deportiva semanal estará compuesta por actividad aeróbica, fortalecimiento óseo y muscular. Se deben realizar mínimo 3 sesiones semanales.

Adultos de 18 a 64 años

Estos, deben de moverse más y sentarse menos a lo largo del día puesto que cualquier tipo de actividad física es mejor que no hacer nada y siempre nos va a dar unos mayores beneficios si de temas de salud se tratan.

Los adultos deben practicar de 150 a 300 minutos de actividad moderada, de 75 a 150 minutos de actividad vigorosa a la semana o bien una combinación equivalente de ambos tipos de actividad. Dentro de estos minutos de actividad se deben incluir actividades de fortalecimiento muscular que involucren el mayor número de grupos musculares posibles así como actividad aeróbica. Se han de realizar en mínimo 2 sesiones semanales.  

Adultos mayores con más de 65 años

La actividad física que realicen los adultos mayores será más bien una actividad física compuesta por actividad aeróbica, equilibrio, y fortalecimiento muscular. El nivel de intensidad deberá de ser marcado de manera individual debido a que la forma física de cada persona puede ser diferente y se tendrán muy en cuenta las enfermedades crónicas de cada persona a la hora de desarrollar el ejercicio. 

Se han de realizar 150 minutos de actividad física moderada o que sean tan activos como sus condiciones crónicas se lo permitan.

Beneficios

Ten en cuenta, cualquier actividad cuenta y sus beneficios se empiezan a notar de manera inmediata. 

Algunos de los beneficios que presenta la práctica de actividad deportiva en  niños y jóvenes de entre 3 y 17 años son los siguientes: 

  • Mejora la salud ósea, el estado de peso (evitando la obesidad), la salud cardio metabólica, el estado cardiorrespiratorio y muscular. 
  • Reduce el riesgo de sufrir ansiedad, depresión o cualquier problema relacionado con la salud mental. 

Beneficios del deporte en adultos (18-64 años)y adultos mayores (mayores de 65 años):

  • Menor riesgo de fallecimiento por problemas cardiovasculares, de sufrir hipertensión o de desarrollar diabetes tipo 2. 
  • Reduce el riesgo de sufrir demencia (incluido el Alzheimer), ansiedad y los riesgos de desarrollar depresión.  
  • Mejora la calidad de vida y el sueño. 

El sedentarismo sin embargo aumenta los riesgos de todas las causas de mortalidad, padecer una enfermedad cardiovascular, desarrollar diabetes tipo 2, o padecer cáncer de colon, endometrio y pulmón.

Cubofit es el lugar perfecto para empezar a cumplir con estas recomendaciones debido a que se practica deporte al aire libre, en grupo y se desarrollan ejercicios adaptados y supervisados por un monitor en todo momento. En Cubofit no entendemos de edades por lo que está abierto a todo aquel que quiera empezar a invertir en salud. 

Conoce dónde encontrar todos nuestros Cubofit a continuación https://www.cubofit.es/entrena-en-cubofit/

Información adaptada de “Physical Activity Guidelines”, segunda edición y OMS (Organización Mundial de la Salud)

Artículos relacionados: Actividad Física Recomendada OMS

Asma y actividad física, ¿Puedo hacer deporte tranquilamente si tengo asma?

¿Puedo hacer deporte tranquilamente si tengo asma? Seguramente te lo hayas preguntado más de una vez y la respuesta es ¡SÍ!. El ejercicio y la actividad física deben estar presentes en la vida de cualquier persona ya que aportan un sinfín de beneficios a todo aquel que lo practique.

Si quieres conocer más sobre este tema, quédate y te lo contamos.

¿Qué es el asma y cuáles son sus síntomas?

Según la Guía ACSM de prescripción de ejercicio, el asma es una condición crónica que causa estrechamiento e inflamación de las vías respiratorias y dificultad para respirar que varía con el tiempo y la intensidad. Los síntomas más comunes que presenta son:

  • Tos
  • Sibilancias
  • disnea
  • Presión en el pecho

Pero, los tipos de síntomas, la frecuencia y la severidad de estos pueden variar en el tiempo. 


Efectos de la AF en personas con asma

Existe una falsa creencia bastante generalizada de que las personas con asma o problemas pulmonares no pueden realizar correctamente actividad física ya que supondría un empeoramiento de su sintomatología y en la mayoría de casos sienten miedo de empezar a realizar deporte.

Sin embargo, hoy en día, existen evidencias científicas que sustentan que un correcto programa de ejercicios tiene una influencia positiva en la calidad de vida de los asmáticos ya que mejora la hiperreactividad de las vías respiratorias, los síntomas del asma, la FEVI y la capacidad de ejercicio, siempre y cuando se complemente con una correcta medicación.

Recomendaciones de Actividad Física en personas con asma según las Guías ACSM de prescripción de ejercicio (10º edición):

ACTIVIDAD

AERÓBICO

RESISTENCIA

FLEXIBILIDAD

FRECUENCIA

3 – 5 días/semana

2-3 días/semana

⥸ 2 – 3 días/semana

INTENSIDAD

Comenzar con intensidad moderada y si se tolera adecuadamente se puede ir progresando.

Fuerza: Empezar con el 60% – 70% del 1RM. Personas con experiencia ⥸ 80%

Resistencia: < 50% del 1RM

Estirar hasta sentir una ligera tirantez o incomodidad.

TIEMPO

Incrementar de manera progresiva. Al menos 30 – 40 minutos/día

Fuerza: 2 a 4 series de 8 a 12 repeticiones. 

Resistencia: ⥶ 2 series de 15 a 20 repeticiones.

De 10 a 30 segundos para estiramientos estáticos. 

2 a 4 repeticiones de cada ejercicio en estiramientos dinámicos.

TIPO

Actividad aeróbica utilizando grandes grupos musculares como caminar, correr, ciclismo, nadar o ejercicios en piscina. 

Ejercicios de peso libre, entrenamiento en máquinas o ejercicios con el propio peso corporal.

Ejercicios de entrenamientos estáticos y ejercicios de entrenamientos dinámicos.


Consejos

  • Debemos de quitarnos el miedo a practicar ejercicio puesto que el entrenamiento físico mejora los síntomas del asma, la calidad de vida, y la capacidad de ejercicio de las personas que lo padecen – Eichenberger et al. 2013
  • La actividad física es beneficiosa para cualquier persona, incluso para los asmáticos. Siempre y cuando tengan la enfermedad controlada y sigan una correcta medicación no existe ningún tipo de problema a la hora de hacer ejercicio. 
  • ¿Podemos nadar? Sí, pero debemos evitar el cloro, ya que varios estudios demuestran que una prolongada exposición al cloro, durante la práctica deportiva de deportes como la natación, puede empeorar el asma. Por tanto, es mucho más beneficioso nadar en piscinas sin cloro, al aire libre o en el mar.
  • ¿HIT y asma? El entrenamiento de alta intensidad se puede realizar sin problemas por parte de una persona asmática, siempre y cuando el asma esté correctamente controlado.  

 

¡¡Ahora ya no tienes excusa!!

¿A qué esperas para empezar?

Entrenamiento en suspensión

Seguramente hayas escuchado hablar del entrenamiento en suspensión en más de una ocasión pero, ¿realmente sabes por qué es tan popular? ¡Quédate unos minutos y te lo contamos!

¿En qué consiste?

El entrenamiento en suspensión es un tipo de entrenamiento funcional cuyo equipamiento consta de correas con asas (como las de TRX), con aros gimnásticos u otros instrumentos.

Los ejercicios en suspensión se caracterizan por la implicación del peso del propio cuerpo, el cual queda sostenido por “cuerdas”. Este entrenamiento de resistencia se basa prácticamente en la fuerza e inestabilidad, y está compuesto de ejercicios complejos que implican el peso corporal, y que se centran en aumentar la fuerza, la estabilidad de las articulaciones y del core, la flexibilidad y el equilibrio.

 

TRX

La gravedad combinada con el peso corporal produce resistencia y fuerza para la activación de la musculatura, especialmente de aquellos que mantienen el cuerpo en equilibrio.

Este tipo de entrenamiento es muy utilizado por aquellos profesionales del deporte y la salud que quieren ofrecer entrenamientos adaptados para todos los públicos.

Deporte Aire Libre

Principales beneficios del entrenamiento en suspensión

Este tipo de entrenamiento funcional  tiene multitud de beneficios, de los que destacamos los siguientes:

  • Trabaja los estabilizadores del movimiento, lo que produce un mayor control postural y de la actividad de las articulaciones.
  • Mayor control neuromuscular que con ejercicios más estables.
  • Permite desarrollar un trabajo de fuerza en todos los planos de movimiento.
  • Permite variar la inclinación y dificultad del ejercicio, en función de lo que estemos buscando.
  • Aumenta la coordinación corporal junto con la mejora de los movimientos y la fuerza general del cuerpo.

Ejercicios de entrenamiento en suspensión

Los ejercicios que podemos incluir en la rutina de entrenamiento son muy variados e involucran casi todos los músculos del cuerpo. Los más populares son:

  • Curl de biceps en suspensión.
  • Abducción de hombros en suspensión.
  • Triceps en suspensión.
  • Zancada con una pierna.
  • Running Man.
  • Remo.

Mujer entrenando TRX

Recomendaciones para el entrenamiento en suspensión

Como en la mayoría de las veces que vamos a hacer deporte, el calentamiento antes de comenzar a entrenar es muy aconsejable para reducir el riesgo de lesión.

Por otro lado, mantener el cuerpo estable y en equilibrio es fundamental para evitar una acumulación de tensión o movimientos bruscos indeseados que puedan derivar en una lesión.

El último consejo sería el de entrenar la zona lumbar y abdominal de forma equilibrada para no dar lugar a futuras e incómodas lesiones de la zona de la pelvis.

 

Si quieres probar el entrenamiento en suspensión, ¡no dudes en preguntar en el Cubofit de tu ciudad!