SÍNDROME DE DOWN Y ACTIVIDAD FÍSICA

¿Conoces todos los beneficios que puede aportar el deporte a una persona con síndrome de Down? ¡Quédate y te los contamos!

La práctica deportiva sin lugar a dudas aporta grandes beneficios para la salud mental, física y social de los ciudadanos y sobre todo si la persona a la que se dirigen las actividades tiene síndrome de Down puesto que mejora notablemente su calidad de vida.

¿CÓMO LES AYUDA?

Les estimula, hace que se sientan parte de un conjunto, el deporte inclusivo, proporciona oportunidades para descubrir y probar sus capacidades así como tomar sus propias decisiones.

SÍNDROME DE DOWN

El Síndrome de Down se caracteriza biológicamente por un exceso de material genético que corresponde al par número 21. El exceso se determina por la presencia de 3 cromosomas en vez de dos en el lugar del más habitual el par 21, se conoce como trisomía 21.

Las características físicas de las personas con Síndrome de Down presentan rasgos específicos de fácil reconocimiento visual como puede ser tener la nariz ancha y triangular de tamaño pequeño, su lengua tiene forma redondeada y ancha más grande de la cavidad bucal haciendo que casi siempre se encuentre abierta, sus extremidades son cortas y los dedos reducidos así como el meñique suele ser curvo y el pulgar pequeño, las manos son planas y los pies redondeados estando generalmente el primer dedo separado.

Todas estas características físicas hay que tenerlas presentes en el planteamiento de actividades deportivas en las que ell@s vayan a participar, para desarrollarlas de forma que ell@s se sientan completamente partícipes.

ACTIVIDAD FÍSICA – BENEFICIOS

La creación de programas deportivos es un marco perfecto para la integración social y la inclusión de las personas con Síndrome de Down puesto ayudan además a proyectar una mejor imagen de sí mism@ así como mejorar la cercanía o la normalidad en compartir y ser parte de equipos, clubes o asociaciones.

Con la práctica deportiva regular se pretende alcanzar los siguientes objetivos con las personas con Síndrome de Down:

  • Adquirir mayor autoestima como la aceptación de sí misma o de sí mismo.
  • Desarrollar el autocontrol y las habilidades sociales cooperando con el resto.
  • Tener un buen estado de salud general mejorando su nivel físico.
  • Aprender de forma progresiva a través de actividades lúdicas para que sean capaces de disfrutar de los beneficios, de la confianza y los logros.
  • Generar estados de confianza y reconocimiento social y personal como parte normalizada de la integración.

Si no practicaran actividad física o deportiva, aflorarían mayores problemas de salud, susceptibilidad al desarrollo de enfermedades y mayor incidencia de obesidad.

Realizar deporte inclusivo consiste en la práctica del deporte entre personas con y sin discapacidad aportando enormes beneficios mejorando las habilidades personales, sociales y físicas como la mejora de la coordinación general, ayuda a la mejora de la postura corporal, tono muscular, desarrollo de la orientación espacial, la fuerza, la resistencia o flexibilidad. 

El deporte como práctica común de la inclusión social de las personas con Síndrome de Down mejora la calidad de vida y el bienestar general y debería ser un derecho reconocido desde el nacimiento, puesto que la infancia es sinónimo a jugar y jugar a menudo integrando la actividad física sin estar reglado.

CARACTERÍSTICAS RELEVANTES

Aunque son personas muy sociables y eso facilita el juego y disfrute en grupo también hay que tener en cuenta que presentan algunas dificultades físicas como es la hipotonía o la hiperlaxitud articular que mejoran con el trabajo físico o por ejemplo, también al tener una característica específica en las manos y en los pies, pueden presentar problemas en la motricidad y coordinación o el equilibrio que se acentúa más si además presenta sobrepeso.

Finalmente, también cabe comentar que su respiración se ve modificada por la morfología de la caja torácica y pueden presentar cardiopatías por eso es importante una revisión por parte de un médico especialista antes del inicio de la práctica deportiva.

La práctica de la actividad física o deporte con discapacidad, no incapacita, al contrario capacita enormemente y se debe adaptar la actividad a las posibilidades y capacidades. 

Respira vida, practica deporte.